Madrid, 8 de junio de 2026. Más de la mitad de los españoles no descarta comprar atún pescado en condiciones laborales precarias. Así se desprende del estudio “Qué sabemos de lo que comemos del mar”, impulsado por Hands for the Oceans (H4O) y OPAGAC (Organización de Productores Asociados de Grandes Atuneros Congeladores), según el cual el 14% de los consumidores afirma que lo compraría igualmente, mientras que un 19,7% lo haría dependiendo del precio y un 19,2% en función de la calidad del producto. En conjunto, un 52,9% no descarta su compra, incluso conociendo la existencia de malas condiciones laborales en la captura.
Con motivo del Día Mundial de los Océanos, que se celebra este 8 de junio, H4O y OPAGAC recuerdan que la sostenibilidad oceánica no puede entenderse únicamente desde una perspectiva medioambiental. La protección de los océanos exige también reforzar la transparencia, la trazabilidad y el respeto a las personas que trabajan en el mar, especialmente en cadenas de suministro globales donde el consumidor no siempre dispone de información suficiente para tomar decisiones responsables.
El estudio refleja precisamente esa brecha entre sensibilidad social e información disponible. El 72,1% de los españoles considera o no está seguro de que el consumidor tenga suficiente información sobre el origen del pescado que compra, frente a un 27,9% que cree que sí la tiene.
El precio y la calidad siguen condicionando la compra
Los datos ponen de manifiesto que, aunque existe una creciente preocupación por las condiciones en las que se obtienen los productos del mar, el comportamiento de compra sigue estando condicionado por factores como el precio o la calidad percibida del producto.
Ante la pregunta de si comprarían atún sabiendo que ha sido pescado en condiciones laborales precarias, el 47,1% de los españoles asegura que no lo haría. Sin embargo, un 14% afirma que sí lo compraría igualmente, un 19,7% lo condicionaría al precio y un 19,2% a la calidad del producto.
Para H4O y OPAGAC, estos resultados evidencian la necesidad de reforzar la información que recibe el consumidor y de visibilizar que la pesca responsable no solo implica proteger los recursos marinos, sino también garantizar condiciones laborales dignas, controladas y verificables a bordo de los buques.
“Cada decisión de compra tiene un impacto en la forma en que se produce, se captura y se comercializa lo que llega a nuestra mesa. No podemos hablar de sostenibilidad oceánica si no hablamos también de las personas que trabajan en el mar. La transparencia y la trazabilidad son esenciales para que el consumidor pueda distinguir entre modelos pesqueros responsables y aquellos que operan con menores garantías sociales”, señala Julio Morón, director gerente de OPAGAC.
Aragón, Castilla y León, Canarias y Andalucía, entre las comunidades donde más consumidores sí comprarían este atún
Por comunidades autónomas, entre las regiones con una base muestral más representativa, Aragón es la comunidad donde más consumidores afirman que sí comprarían atún pese a saber que ha sido pescado en condiciones laborales precarias, con un 20%. Le siguen Castilla y León, con un 19,48%; Canarias, con un 18,18%; Andalucía, con un 15,30%; Comunidad Valenciana, con un 13,98%; Castilla-La Mancha, con un 13,89%; Galicia, con un 13,73%; Cataluña, con un 12,27%; Región de Murcia, con un 11,54%; Comunidad de Madrid, con un 11,05%; País Vasco, con un 9,09%; y Asturias, con un 4,17%.
Estos datos muestran diferencias territoriales en la percepción del consumidor, pero también apuntan a un reto común: la necesidad de facilitar información clara, comprensible y verificable sobre el origen del producto, las condiciones de captura y los estándares sociales aplicados en la actividad pesquera.
El consumidor pide más información en el envase
La demanda de transparencia también se refleja en la información que los consumidores quieren encontrar con mayor claridad en el envase. Según el estudio, el 64,5% de los españoles reclama más claridad sobre la zona de pesca, mientras que el 60,6% quiere conocer mejor la fecha de captura. Además, un 33,5% demanda información más clara sobre certificaciones laborales o sociales, un 25,4% sobre el tipo de arte de pesca, un 22,9% sobre la cadena de proveedores y un 21,2% sobre el barco y país de pabellón.
La mala praxis laboral ya es un freno de compra para uno de cada tres españoles
El estudio también revela, no obstante, que la sospecha de malas prácticas laborales ya empieza a influir en la decisión de compra de los productos del mar. En concreto, el 34,2% de los españoles afirma que la sospecha de mala praxis laboral le impediría comprar un producto del mar, situándose prácticamente al mismo nivel que la falta de información, mencionada por el 34,7%. El precio alto sigue siendo el principal freno, señalado por el 44,5%, seguido de la desconfianza en la marca, con un 26,3%, y del impacto ambiental, con un 17,2%.